domingo, 11 de mayo de 2008

Pregúntate a tí mism@


¿Qué entiendes por masculino?
¿Es lo masculino lo opuesto a lo femenino?
¿Qué entiendes por femenino?

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Masculinidad para mí significa tener también el valor de demostrar el lado feminino.

A. Penalver dijo...

¿Es entonces femenino demostrar que se tiene el valor de ser masculino? ¿Tenemos en cuenta esa cuestión? ¿Qué es masculino? ¿y femenino?

No sabría definir uno sin el otro, no por su contrariedad sino por casi no poder separar ambos términos.

¿A caso no es masculino una persona que lo es en sí y al revés?
¿No somos personas en sí mismas?

Somos personas en sí mismas, sin ningún tipo de pregunta. Personas con su características, personas con sus circunstancias, personas masculinas o femeninas, altas o bajas, hombres o mujeres, gordas o flacas... personas en sí mismas.

Puede que con tanta pregunta no haya resuelto nada pero, ¿por qué hacerse la pregunta en sí?

¿Ser masculino o femenino cambia algo las cosas?

Anónimo dijo...

la masculinidad significa primero que nada ser persona

la masculinidad es lo que tú mismo consideras que es propio de un hombre

Anónimo dijo...

si pero...qué es lo propio de un hombre? y de una mujer?

Anónimo dijo...

La etimología (de raíz latina), tanto de masculinidad como de femininidad, se refiere fundamentalmente a género. Pero ambos términos se han ido cargando de significado cultural, social, histórico e, incluso, literario a lo largo del tiempo. Creo que lo realmente interesante es cómo las percepciones asociadas a estas dos palabras han variado según la época. Si comparamos el concepto de masculinidad aplicado al guerrero de la Grecia clásica con el que se otorga al marine estadounidense de hoy día, las diferencias son bastante obvias. Otro ejemplo de esa metamorfosis puede verse en el concepto medieval de la masculinidad, expresada en términos de honor, valentía, etc., lejos de la percepción actual, que a menudo se basa en parámetros meramente visuales. ¿"Musclebound and hirsute" = masculinidad? I think not!
Además, masculinidad/femininidad no puede considerarse desde el punto de vista de blanco/negro. Como casi siempre ocurre, existen distintos grados, surgidos a partir de la combinación de ambas.
Quisiera incluir una cita, sacada de la novela "Orlando" de Virginia Woolf:
"The difference between the sexes is, happily, one of great profundity. Clothes are but a symbol of something hid deep beneath. It was a change in Orlando herself that dictated her choice of a woman's dress and a woman's sex... Different though the sexes are, they intermix. In every human being, a vacillation from one sex to the other takes place, and often it is only the clothes that keep the male or female likeness, while underneath the sex is the very opposite of what it is above. Of the complications and confusions which thus result, everyone has had experience..."

Anónimo dijo...

Creo que es un debate que varía según la cultura -el yin/yan oriental, por ejemplo, es muy concreto a la hora de señalar diferencias-, la época, el régimen político-religioso... Para un anglosajón un barco es algo femenino; para los antiguos griegos el paradigma del guerrero viril no era incompatible con la homosexualidad; en los años cincuenta el cine americano nos incrustaba en la retina a un protomacho (el hermoso Brando) en camiseta gritando al pie de una escalera después de haberle atizado una galleta a su mujer... En un alto porcentaje es una cuestión de contexto, y en uno algo más reducido una cuestión puramente biológica. Supongo que si aislamos las características biológicas masculinas y las ubicamos en un lugar y un tiempo determinados obtendremos una acepción de masculinidad bastante aproximada.
Saludos. M.

Anónimo dijo...

Pues yo no tengo muy claro qué es masculino y qué femenino pues mi abuela, ya desde chiquitilla, nos llamaba marimachos a mi hermana y a mí. Sólo porque llevábamos el pelo corto, no teníamos agujeros en las orejas, jugábamos al "quema", al "pilla-pilla", a "polis y ladrones"... Así que lo mejor es que todas las mujeres seamos marimachos y todos los hombres machosmaris. Que aprendamos que las diferencias de género son culturales y que, como cultura, modificables y cambiantes. Que los nuevos modelos de masculinidad y feminidad que están surgiendo no tengan en cuanta el sexo, sino que nos tratemos tod@s como human beings que somos.